sábado, 31 de marzo de 2007

Semana Santa


Domingo 1 de abril de 2007



Semana Santa

Del papel y sus características.


Sábado 31 de abril de 2007
Otros formatos.
Aunque algunos están en desuso, existen otros formatos de papel normalizados. El Folio, palabra que ha quedado asociada a hoja de papel, mide 215×315 mm, la mitad de un folio (215×157,5 mm) es una cuartilla (o cuarto) y la mitad de una cuartilla, un octavo u octavilla. También existía la Holandesa, de igual ancho que el folio pero unos 20 mm más corta.

Características técnicas
Según el uso al que vaya dirigido, necesita unas características técnicas específicas. Para ello se miden las cualidades del papel. Las más comunes son:
§ Peso - Gramaje:
Peso en gramos por unidad de superficie (g/m2). Antiguamente se medía por el peso de una resma, una docena de docenas de pliegos, siendo cada pliego del tamaño de 8 hojas, del antiguo tamaño folio (215mm x 315 mm). Actualmente, la resma tiene otro valor (500 hojas).
§ Longitud de rotura:
Se mide la cantidad de papel (en miles de metros) necesaria para romper una tira de papel por su propio peso.
§ Desgarro:
Resistencia que ofrece el papel a la continuación de un desgarro.
§ Resistencia al estallido:
Resistencia que ofrece el papel a la rotura por presión en una de sus caras.
§ Rigidez:
Resistencia al plegado de una muestra de papel.
§ Dobles pliegues:
Cantidad de dobleces que soporta una muestra hasta su rotura.
§ Porosidad:
Se mide la cantidad de aire que atraviesa una muestra de papel.
§ Blancura:
Grado de blancura.
§ Opacidad:
Es la propiedad del papel que reduce o previene el paso de la luz a través de la hoja. Es lo contrario a la transparencia.
§ Estabilidad dimensional:
Diferencia en mm de una muestra seca y la misma muestra una vez se ha sumergido en agua.
§ Ascensión capilar:
Altura en milímetros que alcanza el agua en una muestra parcialmente sumergida.
Fuente: Wikipedia.

Nadie puede quedar indiferente ante estas características físicas, medibles, comprobables por medio de la experiencia. Me parecen unas palabras muy poéticas que se deben probar y saborear. Volveré por ellas.

viernes, 30 de marzo de 2007

A batallas de amor, campo de pluma


Luis de Góngora: Soledad Primera
Edición: Obras de D. Luis de Góngora[Manuscrito Chacón]
Real Academia Española "Biblioteca de los Clásicos", Caja
de Ahorros de Ronda

De los nombres. Exactitud y propiedad.


Jueves 29 de marzo de 2007
No resulta fácil aclararse con los nombres y las medidas de las hojas, en este caso, del folio.
El Diccionario de la RAE en su entrada correspondiente nos indica lo siguiente:
folio.
(Del lat. folĭum, hoja).
1. m. Hoja de un libro o de un cuaderno.
2. m. Titulillo o encabezamiento de las páginas de un libro.
3. m. Hoja de papel que resulta de doblar una vez el pliego de marca ordinaria.

Podemos seguir con la palabra pliego y según la misma obra,
pliego.
(De plegar).
1. m. Porción o pieza de papel de forma cuadrangular, doblada por el medio. En el papel impreso los dobleces son dos o más.
~ común.1. m. El que tiene las dimensiones del papel sellado, es decir, 435 mm de largo por 315 de ancho.

Y después continuaremos con las palabras resma y mano hasta llegar a una especie de pescadilla que se muerde la cola.
Hay que tener en cuenta que todo este conjunto de imprecisiones sirvió durante muchos siglos. Como podemos comprobar en cualquier enciclopedia, los formatos del papel y las calidades están sometidas a una reglamentación desde 1922 por la norma DIN 476.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Aparece el monstruo.







Habíamos hablado de la aparición de la bestia blanca ante la que quedábamos sin armas, sin argumentos, sin nada que decir. Sentimos que se aproxima porque por el rabillo del ojo se mueve o se mece una forma corpórea, no sé si con esqueleto pero tangible. La esperamos desde siempre como una obsesión, también blanca, que no quiere emerger hasta que no resista más, a coger aire( nosotros también), a respirar y volver una vez más con los cabos y los arpones clavados en su (nuestro) cuerpo a las profundidades.



La muestro en un momento de equilibrio sobre las finas puntas de unos pinchos de bambú. Lleva el monstruo algunas marcas de lo que fue o de lo que puede llegar a ser.


Mesa de trabajo




He aquí una mesa de trabajo ordenada antes de comenzar. Ya se sabe que en cuanto se dé el primer paso, aunque sea erróneo, nada será lo mismo. Hay toda una declaración de intenciones al preparar los útiles, algunos convencionalmente pictóricos o gráficos, y otros que no figuran entre los materiales del artista. El hecho de que estén ordenados y agrupados no indica que se limite el número o la variedad, sino que dependerá de la obra y de la marcha y de la obra en marcha. Vamos a ello.
27 de marzo.
Publicado por Cores los 9:16 0 comentarios

Un poco de historia. Fleisch.




Qué hacer con 500 folios.
En una entrevista contaba el escritor Camilo José Cela que en una ocasión un joven se le acercó y le pidió un consejo o una idea para escribir una novela. El novelista sin pensárselo mucho le dio un paquete de quinientos folios y le dijo:-Si tiene usted talento, puede escribir por un lado otra Divina Comedia y por el otro, Guerra y Paz. A partir de aquí se me ocurrió pensar qué podría hacer con quinientos folios, pero sin escribir ni una sola palabra; es más, sin llegar a abrir el paquete. Se trataba de un desafío, de una batalla en toda regla contra lo más temido para cualquier escritor: el miedo a la página en blanco. Miedo que cada escritor combate a su modo. Unos siempre escriben en papel ya usado, da igual qué tipo de papel: billetes de autobús o de metro, folletos publicitarios, etc.; otros pintarrajean o hacen dibujos al azar mientras les viene la inspiración y mezclan el texto con los anteriores seres del bosque.Como decía antes, yo no pretendía escribir nada, aunque a lo mejor sobre la marcha pudieran aparecer ciertos grafismos, como huellas, más que un texto propiamente dicho.Lo primero que noté al enfrentarme a los 500, folios, 500, fue una sensación de despilfarro, de revuelta contra el ahorro y el sentido reverencial que todos los que pasamos parte de la postguerra experimentamos ante una hoja, una simple carilla o un espacio aprovechable de papel. La acción decisiva estaba, pues, en lanzarse como un salvaje, como alguien que rompe con su pasado y abandona todos los prejuicios. Me costó, me costó mucho.Tuve que cortar por lo sano. Cogí el paquete, bajé a la carnicería y le dije al carnicero que le diera unos buenos tajos con la macheta como si se tratara de un chuletero. Después perforé la pieza con un taladro y la colgué como un trozo de animal sacrificado: Fleisch, así, en alemán, palabra que suena muchísimo más que la española carne. Publicado por Cores los 11:37 1 comentarios
26 de marzo de 2007